1
Blindaje físico, no solo lógico
Nuestros cortafuegos FWaaS incorporan carcasas metálicas con filtrado EMI y firmware inmutable. Mientras otros dependen de parches de software, nosotros entregamos una barrera que resiste interferencias electromagnéticas y ataques de día cero en entornos SCADA y DCS.
2
Microsegmentación real por cada PLC
No aplicamos políticas de red genéricas. Cada controlador lógico (PLC/RTU) recibe reglas de firewall individuales que limitan la comunicación solo a los flujos M2M autorizados. Esto redujo incidentes de ransomware en un 94% en plantas petroquímicas reales.
3
Encriptación distribuida sin latencia crítica
Usamos cifrado a nivel de columna con claves rotativas gestionadas por HSM, combinado con TLS 1.3 para transmisiones M2M. La sobrecarga en consultas típicas de monitoreo es inferior al 3%, muy por debajo de soluciones que bloquean el tiempo real.
4
Resultados auditables, no eslóganes
Un caso documentado: red de distribución eléctrica con 18 meses sin intrusiones externas tras implementar nuestros FWaaS blindados. No ofrecemos «transformación digital» abstracta; entregamos métricas concretas de reducción de superficie de ataque.
5
Arquitectura Zero Trust desde el hardware
Ningún dispositivo, interno o externo, obtiene acceso implícito. Cada paquete se inspecciona con DPI optimizado para protocolos Modbus TCP, Profinet y OPC-UA. No confiamos en nadie, ni siquiera en nuestra propia instrumentación.